Roberto, un consultor independiente en la Ciudad de México, pagaba año tras año saldos a cargo sustanciales al SAT en su declaración anual como persona física. Desconocía que la Ley del ISR otorga estímulos fiscales directos por ahorrar para la vejez.
1. El Diagnóstico Patrimonial Personalizado
En lugar de dejar su dinero expuesto a la tasa marginal del 35% de ISR, el agente de Kamelias calculó exactamente su tope deducible del 10% de ingresos anuales y estructuró un PPR garantizado en UDIs.
2. El Resultado en la Declaración Anual
En abril del siguiente año, no solo redujo a cero su saldo a cargo, sino que el SAT le realizó una devolución bancaria directa por más de $60,000 MXN, capital que reinyectó al interés compuesto de su propio retiro.